¿Qué pesa más en una producción: el ahorro financiero o la calidad del equipo técnico? Esta es una de las preguntas eternas de nuestra industria. Para arrojar luz sobre el tema, conversamos con Marcos Fustero, un referente con más de 45 años de trayectoria en la publicidad audiovisual.
Con una carrera forjada trabajando para marcas de la talla de Nescafé o Barceló, y actualmente remando desde La Huella de Armstrong, Fustero aporta una perspectiva curtida en miles de horas de set sobre la realidad de los incentivos fiscales frente al valor humano.
La trampa de lo «gratuito» en el cine
En los últimos años, el debate se ha centrado en los incentivos fiscales como pieza clave para la viabilidad de cortometrajes y largometrajes. Sin duda, son una herramienta necesaria para atraer inversión, pero Marcos lo tiene claro: el talento gana siempre.
Su argumento es una lección de realidad industrial: si no hay calidad técnica y humana detrás de un proyecto, el resultado carece de valor real, independientemente de las ayudas recibidas.
El talento como motor de la industria en Alicante
Para Marcos Fustero, la experiencia enseña que los números pueden cuadrar un presupuesto, pero solo el talento es capaz de construir una industria audiovisual sólida y competitiva.
