El Festival Internacional de Cine de Sax se ha consolidado como uno de los más potentes, demostrando que desde el interior de Alicante se puede proyectar cine al resto del mundo.
Hoy analizamos, de la mano de su director Miguel Herrero, cómo ha crecido este certamen que, tras años de trayectoria, se ha convertido en una pieza fundamental del engranaje cinematográfico alicantino.
A diferencia de otros festivales que empiezan de forma local y van creciendo, el Festival de Sax nació con una ambición clara: la internacionalización. Miguel Herrero subraya que este enfoque ha estado presente desde su primera edición, permitiendo que el público de la zona tenga acceso a narrativas y estéticas de todo el globo.
Sin embargo, mantener la esencia no significa quedarse estático. El festival ha sabido sumar «capas de valor» que lo han transformado profundamente:
1. El salto al largometraje
Lo que comenzó como un certamen dedicado exclusivamente al cortometraje, dio el paso lógico hacia la integración de largometrajes. Este cambio no solo amplió la duración del festival, sino que atrajo a distribuidores y productores con proyectos de mayor envergadura, elevando el prestigio técnico y artístico de la cita.
2. Un encuentro de networking para el cine independiente
Sax ya no es solo un lugar donde se proyectan películas; es un lugar donde se «hace» cine. El festival ha potenciado los coloquios con el público y, sobre todo, los espacios de networking entre cineastas. Para los creadores independientes, este certamen es la plaza donde compartir experiencias, encontrar colaboradores para futuros proyectos y recibir el feedback directo del espectador en un entorno profesional pero cercano.
3. El compromiso con Alicante: El premio de casa
A pesar de su mirada global, el festival nunca ha dado la espalda a sus raíces. Desde hace años, cuentan con un premio específico para el Mejor Cortometraje de Alicante. Desde Alicante Light Film valoramos enormemente este gesto, ya que supone un impulso vital para que el talento de nuestra provincia tenga un espacio de validación y visibilidad frente a jurados y cineastas internacionales.
Un ecosistema audiovisual vertebrado
Festivales como el de Sax son los que vertebran nuestra industria. Crean comunidad, profesionalizan el sector y educan al público. La evolución de este certamen es el reflejo de lo que buscamos para toda la provincia: un crecimiento que combine la excelencia internacional con el orgullo por lo local.
