Alicante es reconocida internacionalmente por su luz y sus localizaciones costeras, pero rodar en la orilla del mar supone un reto técnico que va mucho más allá de lo visual. Para profundizar en esta materia, hemos contado con la experiencia de David Fuentes, especialista en sonido, quien analiza las complicaciones de capturar audio de calidad en nuestra «joya de la corona»: la costa.
El enemigo invisible: El rompeolas
A menudo, los equipos de producción centran su preocupación en el viento, pero David señala una clave técnica que suele pasarse por alto hasta llegar a la sala de edición: la contaminación acústica del rompeolas.
Aunque parezca una obviedad, el problema no es el murmullo constante del mar, sino el impacto físico de la ola. El error crítico surge cuando el golpe de la ola coincide exactamente con las frases de los actores. Ese pico de sonido ensucia la frecuencia de la voz de forma irregular, lo que dificulta enormemente la limpieza del audio.
La importancia del trabajo en set
Existe la falsa creencia de que cualquier imperfección sonora puede subsanarse en la fase de posproducción. Sin embargo, David es tajante: si este impacto sonoro no se gestiona correctamente en el set mediante técnicas de protección adecuadas, es extremadamente difícil de corregir a posteriori.
Con esta intervención, en Alicante Light Film arrancamos una serie de píldoras prácticas sobre sonido, destinadas a profesionalizar aún más los rodajes en nuestra provincia y poner en valor el trabajo de los técnicos.
