En el proceso creativo, la inspiración rara vez es un rayo que cae del cielo de forma espontánea. Para profesionales como el Director de Fotografía Sento MM, la capacidad de generar imágenes potentes nace de un entrenamiento constante de la retina.
En nuestra última charla, exploramos cómo construye su imaginario visual y qué herramientas utiliza para mantener su «biblioteca mental» siempre actualizada.
¿De qué se alimenta un creativo visual?
Para Sento, la inspiración es un ejercicio de curiosidad sistemática. No se trata de esperar a que llegue la idea, sino de salir a buscarla con una metodología clara. Estas son sus fuentes diarias:
- El ecosistema digital como tablero de ideas: Plataformas como Pinterest y las redes sociales especializadas en fotogramas de cine y fotografía son herramientas diarias. Para Sento, estas redes no son un pasatiempo, sino un archivo vivo donde analizar composiciones, paletas de colores y texturas que luego pueden aplicarse a sus propios proyectos.
- Cine sin fronteras: La distinción entre el cine de animación y el cine de imagen real desaparece cuando el objetivo es aprender. Beber de ambos mundos permite entender diferentes formas de narrar: desde la iluminación técnica y naturalista de la imagen real hasta la libertad creativa absoluta y el diseño de personajes de la animación.
- La mirada abierta: Quizá el punto más importante de su proceso. Sento defiende la importancia de mantener una mirada receptiva ante cualquier tipo de estímulo visual. A menudo, la solución a un reto narrativo no está en un manual, sino en la capacidad de conectar referencias aparentemente inconexas que encontramos en el día a día.
El mensaje de Sento es claro: para rodar o diseñar historias que impacten, primero hay que aprender a observar. La creatividad es, en gran medida, la capacidad de digerir lo que vemos y transformarlo en algo nuevo. Mantener esa «mirada abierta» es lo que marca la diferencia entre un trabajo correcto y uno con alma.
