Esa fue una de las reflexiones que compartió Miguel Herrero durante su paso por Alicante Light Film.
Vivimos en una época en la que podemos acceder a casi cualquier película, serie o contenido audiovisual de cualquier país y de cualquier momento de la historia con solo sacar el móvil del bolsillo. Nunca habíamos tenido tanto donde elegir.
Pero esa abundancia también tiene una consecuencia: consumimos más contenido que nunca y, muchas veces, le dedicamos menos atención que nunca.
Ir al cine dejó de ser para muchos un acontecimiento especial para convertirse en una opción más dentro de una oferta prácticamente infinita. Y cuando todo está disponible al instante, el riesgo es que las obras acaben compitiendo por unos pocos segundos de atención.
Miguel también apunta a otra realidad que afecta especialmente al cine independiente: entre miles de estrenos, plataformas, redes sociales y vídeos de todo tipo, las producciones con menos recursos tienen cada vez más difícil encontrar su espacio y llegar al público.
¿Qué opinas, crees que seguimos siendo capaces de sorprendernos delante de una pantalla como antes?
