Se lo preguntamos a David Fuentes, diseñador de sonido con experiencia en campañas para marcas como Ford, Coca-Cola o El Pozo.
Su respuesta no pasa por grandes discursos, sino por algo mucho más sencillo: poner ejemplos.
Porque cuando una marca escucha todos los matices sonoros que tiene su producto y entiende cómo esos pequeños detalles aportan realismo, personalidad y fuerza a la historia, cambia por completo la forma de verlo.
Muchas veces nos fijamos primero en la imagen.
Pero es el sonido el que termina de hacer que una escena se sienta auténtica.
