Presentarse a un casting parece algo sencillo desde fuera. Recibir una separata, aprender unas líneas y ponerse delante de una cámara. Sin embargo, quienes trabajan habitualmente en interpretación saben que gran parte del trabajo ocurre mucho antes de que empiece la prueba.
En una conversación con Alicante Light Film, la actriz y directora de casting Bárbara Barone compartió algunas reflexiones sobre cómo afrontar un casting de una manera más efectiva y profesional.
Y lo curioso es que ninguno de sus consejos tiene que ver con grandes técnicas o fórmulas mágicas.
Entender al personaje antes de interpretar
Uno de los errores más habituales es centrarse únicamente en memorizar el texto.
Aprender las frases es importante, pero no suficiente.
Antes de una prueba conviene dedicar tiempo a entender quién es el personaje, qué le ocurre, qué quiere conseguir y desde qué lugar emocional habla. Cuando el actor comprende realmente lo que está interpretando, las palabras dejan de sonar recitadas y empiezan a tener intención.
En muchos casos, esa diferencia es precisamente la que marca la distancia entre una interpretación correcta y una interpretación que conecta.
Llegar descansado también forma parte de la preparación
Otro aspecto que destacó Bárbara es algo que a menudo se pasa por alto: el descanso.
Un casting suele generar nervios, especialmente cuando se trata de una oportunidad importante. Sin embargo, llegar cansado, con falta de sueño o con la mente saturada puede afectar directamente a la concentración y a la capacidad para reaccionar durante la prueba.
Prepararse para un casting no consiste únicamente en ensayar. También implica cuidar las condiciones físicas y mentales con las que uno se presenta.
Las excusas no ayudan
Es habitual escuchar antes de una prueba frases como:
«Perdona, es que apenas he tenido tiempo para prepararlo.»
«Estoy un poco nervioso.»
«No he podido trabajar mucho la escena.»
Aunque se digan con buena intención, este tipo de comentarios rara vez aportan algo positivo.
No intentes gustar a todo el mundo
Quizá sea uno de los consejos más difíciles de aplicar.
Muchos actores llegan a una prueba intentando adivinar qué quiere ver el director o qué tipo de interpretación podría gustar más al equipo de casting.
El problema es que esa búsqueda constante de aprobación suele alejar al intérprete de algo mucho más importante: la autenticidad.
Cada producción busca perfiles distintos, energías distintas y propuestas distintas. Lo que funciona para un proyecto puede no funcionar para otro.
Por eso, intentar agradar a todo el mundo suele ser una batalla imposible de ganar.
Al final, cada casting es una oportunidad para mostrar una propuesta propia. No siempre habrá un resultado positivo, pero llegar preparado, descansado y con una visión clara del personaje siempre aumentará las posibilidades de aprovecharla.
